20241116

Edith

 

Por una ambición,

quedé en el limbo.

No puedo bajar,

no puedo subir.

Los sueños de acero,

fundidos con fuego,

mancharon de blanco

mi azul carmesí.

 

Quien la mirada regresa,

con toda certeza,

pierde el camino

y pierde su amor.

Pues desde lo alto se añora,

aquello que es perdido,

los pies que buscan

la tierra en el abismo.

 

El horizonte trazado

entre tierra y cielo,

retiene mi vuelo

y mi caída sostiene.

Y el cielo que mira

mi muerte en vida.

Las horas que llegan

y parten sin mí.

Escrito por Augusto Hunek, hace unos cuantos años... 

He perdido la costumbre de escribir poemas, debió irse con la agitación de la adolescencia. Y tal vez es lo mejor, viéndolo en retrospectiva no es mi fuerte en absoluto, pero eso no impide que lo comparta aquí, donde quizás encuentren mis versos quien los aprecie.